Cuando pensamos en interiorismo, muchas veces lo asociamos únicamente a colores, muebles, materiales o tendencias. Sin embargo, diseñar un interior va mucho más allá.
Un buen proyecto debe conseguir que un espacio funcione para las personas que viven en él. Y precisamente por eso no existen dos proyectos iguales.
Cada vivienda tiene sus propias características
La distribución, la orientación, la iluminación, los metros disponibles y la arquitectura condicionan cualquier proyecto.
Una solución que funciona perfectamente en una vivienda puede no tener sentido en otra. Por eso es importante analizar primero el espacio antes de tomar decisiones.
También importa cómo vivimos
El interiorismo debe partir de las personas.
¿Cocinamos todos los días? ¿Necesitamos mucho almacenamiento? ¿Trabajamos desde casa? ¿Recibimos invitados habitualmente? ¿Tenemos niños? ¿Preferimos espacios abiertos?
Todas estas preguntas ayudan a definir un proyecto que realmente responda a nuestro estilo de vida.
Las tendencias no deberían marcarlo todo
Las tendencias pueden ser una excelente fuente de inspiración, pero no deberían convertirse en el único criterio para diseñar una vivienda.
Un espacio debe seguir funcionando cuando una determinada moda haya pasado.
Por eso, resulta interesante combinar elementos actuales con materiales, distribuciones y soluciones que tengan una visión más duradera.
Diseñar para hoy y para mañana
Una vivienda puede cambiar con el tiempo. Las necesidades de una familia evolucionan, las personas crecen y las rutinas cambian.
Un buen proyecto de interiorismo debe intentar anticiparse a estos cambios y buscar soluciones flexibles siempre que sea posible.
La experiencia también cuenta
Diseñar un espacio requiere creatividad, pero también conocimiento. La experiencia permite detectar problemas antes de que aparezcan, encontrar alternativas y tomar decisiones con una visión global del proyecto.
En Luises llevamos más de 40 años trabajando en interiorismo en Oviedo, creando cocinas, baños, salones y dormitorios adaptados a las personas que los van a disfrutar.
Porque el mejor interiorismo no consiste en copiar un estilo. Consiste en conseguir que tu casa tenga sentido para ti.



